Cada vez son más frecuentes los casos de fatiga ocular por el uso de pantallas de ordenador. Por eso, te explicaremos cómo detectar sus síntomas y, sobre todo, cómo prevenirlos.

Las pantallas de visualización o monitores están compuestas por un tubo catódico con cañones de electrones en un extremo y, en el otro, una pantalla cubierta de luminóforos, que se iluminan al recibir el impacto de los electrones. El haz electrónico recorre la pantalla horizontal y verticalmente, y la energía cinética de los electrones se transforma en energía luminosa cuando estos interactúan con los luminóforos. La imagen se produce en la pantalla mediante la modulación de los electrones del haz.

En la actualidad, los ordenadores y las pantallas de visualización se han incorporado por completo a nuestra forma de vida. Prácticamente todas las empresas, independientemente de su tamaño e importancia, están equipadas con ordenadores o se encuentran en proceso de estarlo. También utilizamos pantallas para uso personal, en el sistema educativo, durante el ocio y en los videojuegos. Tampoco debemos olvidarnos de la televisión, aunque este tipo de pantalla genera menos problemas, ya que la distancia de visualización es mucho mayor que ante un ordenador y no requiere esfuerzos de convergencia ni una gran concentración visual.

Síntomas de fatiga ocular por pantallas de ordenador

La mayor parte de las molestias y los síntomas que se producen frente a la pantalla de un ordenador están directamente relacionados con la propia naturaleza del trabajo, que requiere una concentración y una atención especiales. Todos estos síntomas se han agrupado bajo la denominación de síndrome de la pantalla de visualización (SPV) o síndrome del ordenador.

Las manifestaciones de la fatiga ocular por el uso de pantallas de ordenador pueden ser diversas. Según su frecuencia, podemos clasificarlas de la siguiente manera:

Visuales: visión borrosa, lagrimeo, fatiga visual, fotofobia y visión doble.
Oculares: dolor ocular, sensación de arenilla, sequedad, enrojecimiento, escozor y pesadez.
Sistémicas: dolor de cabeza, náuseas y vértigo.
Musculoesqueléticas: rigidez o dolor en el cuello, la espalda, los brazos, las muñecas y las manos.
Cutáneas: sensación de escozor o picor en el rostro, eritemas, enrojecimiento facial, inflamación y rosácea.

Existen múltiples circunstancias que pueden provocar síntomas o molestias relacionados con el uso del ordenador. También hay factores que favorecen su aparición y, en muchas ocasiones, resulta difícil determinar su origen. A continuación, expondremos las causas y los factores favorecedores más frecuentes.

Causas de la fatiga ocular

Si tenemos en cuenta las principales causas de la fatiga ocular por el uso de pantallas de ordenador, encontramos las siguientes:

Oculares: Las más frecuentes son los defectos refractivos mal corregidos —miopía, hipermetropía y astigmatismo—, los trastornos de acomodación, la insuficiencia de convergencia y el uso de lentes de contacto.
Ambientales y ergonómicas: Puesto de trabajo mal iluminado, resolución deficiente de la pantalla, reflejos y brillos excesivos, mala ventilación, exceso de horas de trabajo sin realizar pausas y estrés.
Estado de salud: Alteraciones físicas y problemas emocionales.
Factores favorecedores

Por otra parte, existen diversos factores que favorecen la aparición de la fatiga ocular provocada por las pantallas:

Mayor exposición de la superficie ocular: La posición de los ojos frente a la pantalla del ordenador implica un aumento de la apertura palpebral, lo que provoca una mayor exposición de la superficie ocular y, por tanto, una mayor evaporación de la lágrima. Si la pantalla está situada en una posición elevada respecto a la dirección de la mirada, el área expuesta es mayor y se produce una mayor evaporación lagrimal, con la consiguiente sequedad ocular y las molestias asociadas.
Disminución de la frecuencia del parpadeo: La frecuencia normal de parpadeo en una persona adulta es de 12 a 20 veces por minuto y está controlada por el sistema nervioso central. En esta situación, la ruptura de la película lagrimal desempeña un papel importante. Existen diversos estímulos que desencadenan este reflejo, como el estrés, el miedo o la preocupación. Algunos estudios realizados con personas sanas demostraron que, frente a una pantalla de ordenador, se producía una disminución notable de la frecuencia del parpadeo, que pasaba de una media de 18,4 a 3,6 veces por minuto. También demostraron que la concentración, la dificultad de la tarea visual y el esfuerzo de fijación influyen en esta frecuencia. Los síntomas más habituales que genera esta situación son la sensación de arenilla, el picor y el escozor.
Sequedad ocular: Diversos estudios han demostrado que la producción de lágrimas es menor en las personas que trabajan frente a pantallas de ordenador que en una población de control. Trabajar frente a una pantalla aumenta la desecación de la superficie ocular, lo que provoca sequedad ocular y una mayor fatiga visual.

sindrome de la pantalla de visualizacion

Soluciones y consejos para la fatiga ocular provocada por las pantallas

Para terminar, desde Admiravision os ofrecemos una serie de soluciones y consejos para combatir la fatiga ocular causada por el uso de pantallas.

Solución de los problemas ambientales y ergonómicos
Controlar el grado de humedad ambiental.
Evitar el humo del tabaco.
Mantener una iluminación ambiental adecuada, preferiblemente indirecta.
Evitar los reflejos procedentes de las ventanas y utilizar cortinas o persianas con lamas horizontales.
Hacer pausas de 10 minutos por cada hora de trabajo con el ordenador.
Utilizar una silla ergonómica.
El borde superior de la pantalla debe situarse a la altura de los ojos del usuario, con un ángulo de 30° y a una distancia de entre 50 y 70 cm.
Los filtros antirreflejos pueden resultar útiles.
Disponer de una pantalla de buena calidad, teniendo en cuenta su resolución y contraste.
Corrección óptica y de alteraciones preexistentes
Corregir adecuadamente los defectos refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo).
Los usuarios de lentes de contacto deben someterse a revisiones frecuentes para comprobar su estado.
Tratar la sequedad ocular con lágrimas artificiales y soluciones hidratantes.
En caso de padecer conjuntivitis alérgica, recibir el tratamiento adecuado.
Comprobación del estado general
Problemas psicológicos.
Menopausia.
Enfermedades autoinmunes.
Supervisión de los tratamientos en curso
Psicofármacos.
Antihipertensivos.
Tratamientos contra el acné.
Determinados colirios.
Antihistamínicos.

Es aconsejable que las personas que trabajan con ordenadores consulten con su oftalmólogo si experimentan molestias persistentes, para que pueda corregir cualquier defecto refractivo existente. Muchos usuarios de pantallas presentan alteraciones en la película lagrimal o sequedad ocular y pueden beneficiarse del uso de lágrimas artificiales o colirios hidratantes.

Con estos consejos esperamos haberte ayudado a combatir la fatiga ocular provocada por las pantallas de ordenador. En Admiravision, ¡estaremos encantados de cuidar de ti!

Fuente: Dra. A. Rombouts, n.º de colegiada 25791