Conjuntivitis

¡Infórmate sin compromiso!



    test de alergia ocular

    ¿Qué es la conjuntivitis?

    La conjuntivitis es la inflamación de la membrana mucosa que recubre la superficie de la parte anterior del ojo y la superficie interna de los párpados.

    Su tipología varía en función del factor que la ocasiona, pudiendo ser de tipo:

    • Alérgico (ocasionada por alergógenos)
    • Papilar (ocasionada por intolerancia a cuerpos extraños como las lentillas)
    • Bacteriano (ocasionada por una bacteria)
    • Vírico (ocasionada por un virus)

    En los dos primeros casos es necesario prevenir la exposición al alergógeno o la aplicación del cuerpo extraño y tratar con antihistamínicos.
    En los dos últimos casos, a veces es difícil diferenciar el origen y, en ocasiones, es necesario realizar un cultivo de la lágrima para determinar el tipo de bacteria, virus o herpes, a fin de pautar el tratamiento más adecuado. En el caso de las bacterias, el tipo de antibiótico sensible el germen concreto.

    Conjuntivitis alérgica

    La conjuntivitis alérgica se produce cuando nuestro cuerpo reacciona de forma exagerada frente a alguna sustancia, por ejemplo, el polvo que hay en el aire o en el ambiente. Esta enfermedad puede aparecer de forma brusca en cuestión de minutos (conjuntivitis aguda), en unos días (subaguda) o aparecer lentamente durante semanas o meses (conjuntivitis crónica). Puede llegar a ser muy molesta, pero, en general, no es grave. De la misma manera que cada uno de nosotros es distinto de nuestro vecino, cada conjuntivitis alérgica es diferente de la que pueda padecer otra persona.

    Cualquier persona puede sufrirla, aunque es más frecuente en niños y personas jóvenes, tanto hombres como mujeres. Suele darse en familias: si usted la sufre, sus hijos pueden sufrirla. Consulte con su médico (médico de cabecera, especialista o pediatra).

    ¿Cómo reconocer la conjuntivitis alérgica?

    Las personas que sufren una conjuntivitis alérgica se quejan de:

    • Picor y enrojecimiento ocular.
    • Lagrimeo: los ojos están llorosos y la visión borrosa.
    • Molestias debidas a la luz (fotofobia).

    Si en este momento no se frena el cuadro con el tratamiento adecuado, puede aparecer:

    • Mayor enrojecimiento ocular.
    • Fotofobia muy molesta.
    • Abundantes legañas blanquecinas.
    • Sensación de tierra en los ojos.
    • Hinchazón y enrojecimiento de los párpados, más frecuente por las mañanas.

    Además de las molestias oculares, pueden presentarse sensación de ahogo, enrojecimiento e hinchazón de la cara, rinorrea (sale moco claro por la nariz) y aparición de manchas rojas en la piel, así como picores en todo el cuerpo.

    ¿Qué produce conjuntivitis alérgica?

    La producen unas sustancias específicas llamadas alérgenos que están en el aire y que al llegar a nuestros ojos producen la alergia.

    Los agentes responsables más frecuentes son:

    • Pólenes (de las flores) y otros alérgenos vegetales (plátanos, ficus, cascarilla de los cereales).
    • Pelo, plumas o excrementos de los animales (gatos, perros, canarios, procesionaria del pino, etc.).
    • Sustancias respiradas o gases (como el disolvente de las pinturas).
      Hongos y mohos.

    ¿Cuándo se sufre conjuntivitis alérgica?

    La conjuntivitis alérgica puede ser estable y sufrirse en cualquier época del año, o estacional que es la que se produce sobre todo en primavera y a principios de verano. En algunos lugares se da también en otoño.

    Puede aparecer a brotes y repetirse cada año con el cambio de estación o desaparecer para siempre. Su aparición es más frecuente por las mañanas, en días secos y con viento, debido a que la concentración de pólenes en el ambiente es mayor.

    En los días lluviosos la concentración de polen en el aire baja sensiblemente y es menos probable que la conjuntivitis alérgica nos afecte. Puede presentarse en cualquier lugar donde haya sustancias que nos produzcan alergia, dentro y fuera de casa.

    Conjuntivitis papilar

    La conjuntivitis papilar gigante se origina por una reacción alérgica al material que recubre un cuerpo extraño (ej: lentes de contacto, suturas expuestas, prótesis ocular), lo que conlleva la migración crónica de células inflamatorias que provocan irregularidades en la superficie conjuntival de los párpados.

    La conjuntivitis papilar gigante forma parte además de la queratoconjuntivitis vernal y atópica.

    Los individuos con atopia tienen mayor riesgo de padecerla.

    ¿Cuáles son los síntomas de la conjuntivitis papilar?

    • Picor
    • Lagrimeo
    • Secreción mucosa
    • Disconfort ocular con el uso de lentillas y, por lo tanto, intolerancia a estos.

    ¿Cómo se trata la conjuntivitis papilar?

    Consiste principalmente en:

    • Remover el factor precipitante (descanso de lentillas, retirada de suturas)
    • Medicación tópica (colirios) antialérgicos y antinflamatorios (corticoides- incluso en pomadas, AINES)
    • Lubricación ocular óptima para restituir la superficie ocular.

    Conjuntivitis vírica

    La conjuntivitis es un proceso inflamatorio de la conjuntiva (parte blanca del ojo) y el párpado ocasionado por un virus.

    Estos son los consejos principales para evitar la propagación de la conjuntivitis vírica:

    1

    Si presenta alguno de estos síntomas ha de ser visitado por el médico cuanto antes porque las infecciones de origen vírico y bacteriano son muy contagiosas.
    2

    La conjuntivitis se transmite por contacto directo de persona a persona o a través de objetos que han estado en contacto con las secreciones de la persona infectada (lágrimas, legañas,…). Por ello es necesario extremar la higiene durante el periodo en que se manifiestas los síntomas, que es cuando resulta contagiosa, posteriormente puede hacer vida normal.
    3

    Si padece conjuntivitis debe lavarse bien las manos con agua y jabón con frecuencia, especialmente antes y después de limpiarse los ojos o aplicarse colirios o pomadas oculares. Si en algún momento no dispone de agua, lávese las manos con desinfectante de manos que contenga más de un 60% de alcohol. Si no padece conjuntivitis pero alguna persona de su entorno cercano sí, lávese del mismo modo con frecuencia.
    4

    Evite tocarse los ojos para que la conjuntivitis no empeore o pase al otro ojo.
    5

    Para lavarse los ojos, utilice algodones o toallitas de limpieza ocular desechables. Una para cada ojo, y retire la secreción legañosa varias veces al día, lavándose después las manos como se ha indicado en el punto 3. Si utiliza toalla, debe ser de uso personal, cambiarse diariamente y lavarse con agua caliente y detergente.
    6

    Las fundas de almohadas, sábanas y toallas de ducha usadas por personas que padecen conjuntivitis también deben lavarse con agua caliente y detergente con frecuencia. Después de tocarlos también debe lavarse las manos como se ha indicado en el punto 3.
    7

    Si es usuario de lentillas y tiene conjuntivitis, no las utilice hasta nueva indicación de su oftalmólogo.
    8

    Si es usuario de gafas y tiene conjuntivitis, límpielas teniendo la precaución de no contaminar material que puede compartir con otras personas.
    9

    Si tiene conjuntivitis, no comparta objetos personales como fundas de almohada, toallas de tocador o ducha, gotas para los ojos, utensilios de maquillaje, estuches para lentillas o gafas, etc…
    10

    Si tiene conjuntivitis evite ir a la piscina.
    11

    Si tiene conjuntivitis, cumpla estrictamente el tratamiento y recomendaciones que le haya proporcionado su oftalmólogo.

    Mutuas concertadas

    Pide cita

    La primera visita sin compromiso.
    Pregunta al médico todo lo que necesitas saber y decide.