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En el número de mayo del 2021 de la revista Woman (@woman_es),  la periodista Myriam Serrano (@mserramore) entrevistó a la Dra. Casamajó, sobre cómo afecta el teletrabajo y la mayor exposición a pantallas a nuestro sistema visual.

Estoy perdiendo visión, ¿quién no ha repetido esta frase en los últimos meses? El teletrabajo y un mayor uso de pantallas están afectando, y mucho, a nuestra salud visual, así lo asegura El 60 % de los españoles. Los expertos nos aconsejan pautas y una revisión oftalmológica, ¡ya!

Los datos hablan por sí solos, más de la mitad de la población acusa problemas este año de pandemia.

¿Atendéis más consultas que nunca?

Efectivamente. Existe una relación directa entre la pandemia de la Covid-19 y el aumento en la incidencia de algunas patologías oculares, debido a los efectos ocasionados por un cambio de hábitos visuales forzoso y no siempre saludable.

¿Qué problemas son más habituales?

Estar tantas horas en casa, alejados de la luz solar y fijando la vista en distancias cortas, y especialmente en pantallas, durante periodos de tiempo prolongados, está motivan-do un aumento de la incidencia de enfermedades oculares como la miopía, la presbicia, la fatiga visual, el ojo rojo o el ojo seco.

La fatiga visual que padecemos hoy todos, es solo eso, ¿o estamos perdiendo vista a pasos acelerados?

El uso intensivo de pantallas es un hábito que ha ido aumentando exponencialmente en los últimos años, con un claro impacto sobre la salud visual, especialmente notable en niños. Esta tendencia se ha visto agravada por las clases online y el teletrabajo y genera problemas visuales, además de otros relacionados con dependencia tecnológica y el aislamiento social.si antes una revisión anual era importante, ahora parece del todo imprescindible… Nosotros siempre recomendamos realizarla para detectar precozmente problemas que se presentan en cada franja de edad y poder llevar a cabo un tratamiento temprano que evite secuelas visuales irreversibles. Enfermedades como el glaucoma, la DMAE o retinopatías derivadas de hipertensión arterial o diabetes pueden ser asintomáticas y ocasionar una pérdida visual irrecuperable si no se tratan a tiempo. Los defectos refractivos no corregidos también se agravan con el tiempo.

¿Qué pruebas no deben faltar en una revisión completa?

En primer lugar, los optometristas deben medir la agudeza visual. En segundo, es necesario examinar la cara anterior y posterior del ojo y medir la presión intraocular.

¿El glaucoma y otras enfermedades o alteraciones serias se están detectan-do en edades más tempranas?

Coincidiendo con la conmemoración de la Semana Mundial del Glaucoma, el servicio de oftalmología de Clínica Corachan lleva a cabo una campaña gratuita de medición de la presión introacular e información sobre esta enfermedad ocular grave que no genera síntomas hasta que el paciente ya ha perdido una visión que no podrá recuperar. Ciertamente, vamos observando resultados positivos en cuanto a detección temprana, que permite un tratamiento eficaz para detener la progresión de la enfermedad. El glaucoma puede tener también un origen congénito y, por tanto, afectar desde el nacimiento. Cuando existen antecedentes familiares de glaucoma, se debe realizar un seguimiento exhaustivo durante toda la vida.

A la hora de graduar, dudamos: ¿oftalmólogo u optometrista?

La graduación la llevan a cabo los optometristas pero siempre es necesario que sea revisada por el oftalmólogo, tras examinar al paciente dado que tomará en consideración todas las variables que pueden afectar a la agudeza visual. Una reducción de agudeza visual es un motivo de consulta oftalmológica urgente. En otros casos, especialmente en niños, puede ocurrir que el optometrista sugiera una corrección y el oftalmólogo valore no realizarla al 100 % para estimular el trabajo de ese ojo. En todo caso, ambos profesionales trabajan necesariamente en equipo.

Para teletrabajar, ¿gafas mejor que lentes de contacto?

Si la adaptación de las lentes de contacto a la distancia intermedia del ordenador está bien hecha, pueden utilizarse tranquilamente, pero hay que tener en cuenta que el trabajo con pantallas favorece parpadear menos, lo que aumenta la sequedad ocular. Las lentes de contacto no son recomendables en caso de ojo seco, mejor consultar al oftalmólogo cuál es la mejor opción.

¿Cuándo hay que pasar de unas gafas de vista cansada a unas progresivas?

Cuando la agudeza visual a distintas distancias está muy alterada, es difícil ir cambiando de gafas de cerca a lejos. Ese es el momento de probar gafas o lentillas progresivas. El optometrista debe valorar las distancias a las que trabaja cada persona, para realizar la corrección adecuada. Hay casos en los que la adaptación es complicada, hay que tener en cuenta muchas variables y hacer pruebas con paciencia para encontrar la mejor opción.

 

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